Érase una vez un rey al que un anciano le regaló una caja con el consejo de sólo abrirla cuando ya no aguantara más, cuando creyera que todo estaba perdido. El rey no le dio importancia al regalo y lo olvidó. Tuvo un reinado muy bueno, de modo que nunca pensó en la caja. Tiempo después comenzó una rebelión en su reino y finalmente el monarca tuvo que huir de su propio castillo con una tropa de enemigos pisándole los talones, se escondió en un bosque mientras escuchaba aterrado que se acercaban los caballos. Ya no había nada que hacer, lo atraparían y le darían muerte. Entonces se acordó de la caja del anciano y, pensando que nada podía ser peor que lo que estaba viviendo, decidió abrirla. Adentro sólo había un trozo de papel con la frase "Esto ya Pasará". A pesarde no entender mucho, se tranquilizó, de pronto advirtió que sus perseguidores pasaban de largo, ¡Estaba salvado!, así, el rey pudo reunirse nuevamente con sus fieles súbditos, echar al rebelde y volver a su reino. Cuando iba entrando triunfal a sus dominios entre la multitud que lo aclamaba reconoció al anciano que le había dado la caja, se acercó al hombre para agradecerle y decirle cuan verdadera era la frase, pero antes que pudiera hablar, el anciano le dijo: "Recuerda, esto También pasará" ...
Estracto de una fábula de un libro que me enseñó a valorar la vida, y a que la perseverancia y la tolerancia son dos buenas armas para gobernar lo que se llama vida...
domingo, 16 de marzo de 2008
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